| El CIMMYT en el contexto mundial
 Aportaciones
del CIMMYT al combate del hambre y la pobreza
El CIMMYT realiza tres tareas fundamentales en cumplimiento
de su mandato y misión mundiales: (1) mejoramiento
genético de maíz y de trigo; (2) investigación
y creación de prácticas de labranza y agronómicas
eficientes; y (3) capacitación y desarrollo de recursos
humanos. La investigación y el desarrollo de paquetes
tecnológicos son efectuados en colaboración
con instituciones mexicanas y de muchos otros países.
Otra tarea importantísima que el CIMMYT desempeña
es que, cuando surge una situación de emergencia en
algún país, contribuye a restaurar la producción
de alimentos y a reconstruir el sistema de investigación
agrícola.
Desarrollo de variedades
mejoradas
Mediante el mejoramiento genético, y con la ayuda de
herramientas tanto tradicionales como moleculares, el CIMMYT
dedica gran parte de sus esfuerzos y recursos a la creación
de variedades de maíz y de trigo que sean capaces de
resistir enfermedades y plagas, y que muestren una productividad
sobresaliente en condiciones óptimas o de estrés
hídrico y térmico. Las variedades mejoradas
deben ser eficientes en el uso de nutrientes, aun en suelos
infértiles, y poseer una buena calidad nutricional
y de procesamiento, en beneficio del consumidor. El CIMMYT
distribuye una gran diversidad de germoplasma de trigo y de
maíz a colaboradores en todo el mundo, que evalúan
su adaptabilidad, resistencia a enfermedades, comportamiento
agronómico y productividad. La información generada
por las redes internacionales de evaluación permite
identificar genotipos elite y acumular conocimientos sobre
las interacciones genotipo-ambiente.
En los programas de mejoramiento de maíz
y trigo, el CIMMYT utiliza germoplasma diverso proveniente
de muchos países del mundo, así como especies
silvestres afines y ancestros del trigo y del maíz.
Los recursos genéticos de trigo, de maíz y de
las gramíneas ancestrales que el CIMMYT conserva en
su banco de germoplasma, resultan indispensables para mejorar
la resistencia a enfermedades y la tolerancia a condiciones
climáticas adversas, cada vez más frecuentes
en el mundo, como resultado del cambio climático.
Desarrollo de prácticas
agronómicas eficientes
El CIMMYT realiza investigaciones encaminadas a generar o
definir prácticas agronómicas eficientes que
permiten que los cultivos expresen su potencial genético
de productividad y, a la vez, contribuyen a reducir los costos
de producción, incrementar la eficiencia en el uso
del agua y los insumos, y a conservar y hacer uso racional
de los recursos naturales. Las investigaciones a nivel internacional
se centran en diversos sistemas agropecuarios y de rotación
de cultivos.
Capacitación
y transferencia de tecnologías y conocimientos
El CIMMYT participa continuamente en la formación de
recursos humanos por medio de cursos diversos y trabajos de
investigación multidisciplinaria. Los conocimientos
generados por nuestras investigaciones son transferidos en
forma directa a productores y técnicos, y difundidos
por medio de publicaciones diversas o de artículos
científicos incluidos en revistas especializadas.
El CIMMYT ofrece y/o apoya la capacitación
técnica y el desarrollo profesional mediante:
- Estudios de postgrado en México
y el extranjero.
- Cursos y talleres para investigadores
y técnicos agrícolas.
- Capacitación de familias campesinas
y comunidades rurales en el uso de nuevas prácticas
agronómicas y la producción de semilla.
- Distribución de folletos y manuales
técnicos en apoyo a los investigadores, políticos
y personas dedicadas al desarrollo en todo el mundo.
- Desarrollo y formulación
de políticas públicas de defensa que promuevan
la seguridad alimentaria y económica.
Aportaciones
del CIMMYT a la reconstrucción después de un
desastre natural o un conflicto social
Cuando un desastre natural o de otra índole destruye
las reservas de semilla de maíz o de trigo de los agricultores
en algún país, el CIMMYT está preparado
para ayudar al gobierno del país afectado a identificar
y reponer las semillas perdidas, y así auxiliar a las
familias campesinas y restaurar la producción de cultivos.
Asimismo, el CIMMYT está dispuesto a colaborar en el
desarrollo de planes dirigidos a recuperar los materiales
y la infraestructura de la investigación agrícola.
Estas actividades contribuyen a reducir la amenaza de una
escasez endémica de alimentos y evitar una dependencia
a largo plazo de la ayuda alimentaria en los países
asolados por desastres naturales o provocados por el hombre.
Impactos
- Las variedades de trigo semienanas
creadas por el CIMMYT o por su predecesora, la Oficina de
Estudios Especiales, evitaron la hambruna y aliviaron el
hambre en el sur de Asia y en otras partes del mundo, dando
paso a la Revolución Verde. Los beneficios de la
Revolución han sido ampliamente reconocidos, en especial
con el Premio Nobel de la Paz, que fue otorgado al Dr. Norman
Borlaug del CIMMYT en 1970.
- Las variedades e híbridos de maíz
con mayor calidad de proteína (QPM) generados por
el CIMMYT se siembran hoy en 25 países en desarrollo.
En reconocimiento por el desarrollo del maíz QPM,
Surinder K. Vasal y Evangelina Villegas compartieron el
Premio Mundial de la Alimentación 2000.
- Estimados recientes indican que las variedades
de trigo desarrolladas por el CIMMYT y sus colaboradores
se siembran en más de 64 millones de hectáreas,
o sea, en más del 75% de la superficie cultivada
con trigo en los países en desarrollo.
- Las variedades de maíz creadas
por el CIMMYT y sus colaboradores se siembran en casi el
50% de la superficie dedicada al cultivo del maíz
en las zonas no templadas del mundo en desarrollo.
- El conocimiento generado por las investigaciones
del CIMMYT y sus colaboradores es aplicado continuamente
en el mejoramiento y la sostenibilidad de los sistemas agrícolas
en muchas regiones del mundo.
- Según un artículo publicado
en 2003 en la prestigiada revista científica Science
(v. 300: 758-62), sin la investigación que realizan
los centros del CGIAR ––como el CIMMYT––
y sus colaboradores, los rendimientos de los cultivos en
los países en desarrollo serían entre 19 y
23.5% más bajos de lo que actualmente son. Los precios
de los cultivos básicos serían más
altos y se tendrían que aumentar significativamente
las importaciones para evitar una disminución en
la ingesta de calorías. Además, sin la intervención
de los centros internacionales, habría un número
mayor de niños desnutridos (entre 32 y 42 millones
más).
Si
en 1995 el mundo en desarrollo hubiera tratado de producir
los alimentos que requería sin las variedades mejoradas
de la Revolución Verde, hubiera sido necesario cultivar
426 millones de hectáreas más (una área
cinco veces mayor que la superficie cultivada en 1965) que
las sembradas en aquel momento. Esto ayudó a conservar
las zonas boscosas y/o ecológicamente vulnerables,
y a reducir las emisiones de gases causantes del efecto invernadero.
Con una concentración mayor de esos gases, los cambios
climáticos seguramente hubieran comenzado antes de
lo previsto.
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Prólogo

Resumen ejecutivo
Introducción
El CIMMYT en el contexto mundial
México
y el CIMMYT

Referencias
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