| Resumen ejecutivo
Casi medio siglo de investigación
y colaboración del CIMMYT con investigadores, funcionarios
y productores de México ha fructificado en:
- Variedades y poblaciones de maíz
de alto rendimiento y mayor valor nutritivo.
- Variedades de trigo de alto rendimiento,
resistencia a enfermedades y alta calidad industrial.
- Prácticas agronómicas que
reducen los costos de producción, aumentan la productividad
y conservan recursos naturales como el suelo, el agua y
el aire.
- Mediante capacitación, investigadores
y técnicos con mejores conocimientos y vocación
para el desempeño de sus actividades.
- Mediante publicaciones y otras fuentes
de información, divulgación de conocimientos
nuevos generados por la investigación, así
como de datos y recomendaciones que contribuyen a la investigación
y la formulación de políticas acertadas.
Los indicadores cualitativos y cuantitativos
muestran que la sólida y duradera colaboración
México-CIMMYT ha beneficiado tanto a los productores
como a la economía nacional, contribuyendo a los avances
en la productividad y rentabilidad del campo y al bienestar
de los productores y los consumidores. Por otra parte, las
actividades conjuntas de investigadores nacionales y del CIMMYT
en áreas como la conservación y utilización
de los recursos genéticos de maíz, el desarrollo
de variedades de trigo de alto rendimiento, resistentes a
enfermedades y alta calidad de procesamiento, y los estudios
sobre mejores prácticas, como la siembra en camas,
han beneficiado a productores y consumidores en todo el mundo
en desarrollo, lo cual puede considerarse como una aportación
significativa de México para la humanidad.
Variedades mejoradas
de maíz
El 20.3% de la superficie de maíz en México
es sembrada con germoplasma mejorado. Dentro de ese porcentaje,
el 73% de las variedades de polinización libre y el
90% de los híbridos contienen germoplasma del CIMMYT.
Actualmente el CIMMYT es una instancia coordinadora de los
esfuerzos dirigidos al logro de maíces tolerantes a
los estreses abióticos y a la estabilidad de los rendimientos
bajo ataque de plagas y enfermedades, así como a elevar
la rentabilidad del cultivo y obtener cultivares de alto valor
nutritivo para consumo humano y pecuario.
Variedades mejoradas
de trigo
En los últimos 35 años, más del 95% de
las variedades de trigo que se siembran a nivel nacional se
derivaron directamente de líneas avanzadas del programa
de mejoramiento genético del CIMMYT. Las variedades
de trigo generadas por el CIMMYT contribuyeron con incrementos
promedio de 53.8 kg/ha anualmente al rendimiento del trigo
en el Valle del Yaqui durante el periodo 1962- 2002. Actualmente,
el énfasis se concentra en la combinación de
genes asociados con alto potencial de rendimiento, la resistencia
a enfermedades diversas, la reducción del estrés
causado por factores ambientales (tales como sequía
y calor) y la calidad industrial del grano.
Conservación
y utilización de los recursos genéticos del
maíz y el trigo
En el banco de germoplasma del CIMMYT se conservan 24,000
muestras de semilla de maíz, incluida la colección
más grande del mundo de razas criollas y muestras de
parientes silvestres del maíz (teocintle y Tripsacum)
y de variedades mejoradas. Los primeros esfuerzos para formar
estas colecciones, que ahora representan el 90% de la diversidad
del maíz en las Américas, fueron fruto del proyecto
Rockefeller-México en los años 1950s que también
dio origen al CIMMYT y que contó con las aportaciones
de expertos como el destacado etnobotánico Efraím
Hernández Xolocotzi (1913-1991). De la misma forma,
el CIMMYT conserva y maneja 150,000 colecciones únicas
de semilla de Tritici (trigo y sus parientes y ancestros)
provenientes de más de 100 países: la colección
unificada más grande del mundo de un solo cultivo.
El Centro mantiene estas colecciones en colaboración
con instancias en todo el mundo, como patrimonio de la humanidad
y con prohibición para ser patentadas o limitar por
cualquier medio su libre distribución.
Expertos del INIFAP y del CIMMYT llevan
más de una década de colaboración en
estudios en el sureste de México sobre el manejo y
la conservación en sitio de las razas indígenas
y las variedades criollas de maíz, contribuyendo sustancialmente
a la mejor comprensión de los mecanismos de manejo
de los recursos genéticos de cultivos locales, así
como de quienes se dedican a él y de los retos que
enfrentan.
Arriba
Agricultura de conservación
Los primeros trabajos científicos en labranza de conservación
en México se establecieron en 1975 por el CIMMYT. A
partir de 1988, derivado de reuniones entre este Centro y
el FIRA, se inició con la promoción y difusión
del sistema de labranza de conservación en el Bajío.
Por más de 10 años, el CIMMYT desempeñó
trabajos sobre labranza de conservación en zonas productoras
de maíz en Chiapas, Veracruz, Jalisco y Oaxaca. En
1978, el INIFAP inició la introducción y transferencia
de la tecnología de siembra de trigo en camas (surcos)
a los agricultores en el Valle Yaqui en Cd. Obregón,
Sonora. A partir de 1992 se compararon las prácticas
del agricultor, con el sistema de camas permanentes con manejo
de residuos. Ahora el CIMMYT cuenta con tres centros de adiestramiento,
investigación y vinculación sobre agricultura
de conservación en México. Los expertos del
Centro están colaborando activamente con instancias
nacionales en la validación y la difusión de
las prácticas asociadas, que como resultado están
siendo probadas y adoptadas por productores en toda la república.
Maíz con alta
calidad proteínica (QPM)
En México los trabajos entre el CIMMYT y el INIFAP
para desarrollar maíz QPM se han realizado desde 1996.
Los objetivos fueron de disminuir la desnutrición entre
la población rural y mejorar la dieta de aves y ganado
de la creciente industria pecuaria del país. En el
2001 se obtuvo una primera generación de más
de 30 maíces QPM, incluidos híbridos y variedades
de polinización libre, con los que fueron sembradas
70 mil hectáreas en 20 estados de la república.
Estos materiales contienen en promedio 70% más lisina
y triptófano que el maíz normal y mejores características
agronómicas. El aumento en el rendimiento de los nuevos
híbridos (10% más que el de los híbridos
comerciales locales) ha captado la atención de los
mejoradores y los encargados de formular políticas.
Formación de
recursos humanos
Desde su fundación en 1966, el CIMMYT ha contribuido
en la formación y el desarrollo de los recursos humanos
para la investigación agrícola. Una estrategia
ha sido apoyar a los estudiantes de licenciatura, maestría
y doctorado. Otra ha sido el ofrecer cursos de formación
y de capacitación tanto a investigadores y técnicos
como a agricultores. En el caso de estudiantes mexicanos,
se han presentado 293 trabajos de tesis, 245 en México
y el resto en el extranjero. Más de 500 investigadores
y técnicos, así como cientos de agricultores
mexicanos han participado en los cursos de capacitación.
Generación
y divulgación de conocimiento
Para el caso de México, la publicación de artículos
en revistas científicas con arbitraje se ha dado desde
el inicio de la vida institucional del CIMMYT hasta la fecha,
haciendo un total de 218 publicaciones. Existen también
más de 150 publicaciones diversas que informan resultados
de estudios, en diferentes disciplinas, relacionados con las
investigaciones de los cultivos de trigo y maíz en
México.
Manejo de nitrógeno
en trigo
El CIMMYT, en colaboración con las Universidades de
Stanford y del estado de Oklahoma, ha trabajado 15 años
en mejorar el manejo de nitrógeno en el cultivo de
trigo, incrementando su rentabilidad y reduciendo el impacto
ambiental del nitrógeno que no es recuperado por el
cultivo. Estos trabajos, pioneros en México y a nivel
internacional, demostraron que con un manejo agronómico
adecuado de los fertilizantes es posible reducir la emisión
de gases de invernadero en un 50% y las pérdidas por
lixiviación en un 90% al tiempo de incrementar la rentabilidad
del cultivo. Este manejo involucró el desarrollo de
tecnología de punta que utiliza sensores infrarrojos
para diagnosticar las necesidades de fertilización
nitrogenada en trigo. La tecnología está siendo
adoptada por agricultores de Sonora y está en proceso
de transferirse a otros estados productores de trigo en México.
En sólo dos años de transferencia de esta tecnología,
se estima un incremento en el ingreso de los agricultores
participantes de 4 millones de pesos.
Arriba
Indicadores de impacto
económico
El INIFAP ha realizado los estudios de impacto económico
del mejoramiento genético del maíz y trigo en
México, representados por tres variedades de trigo
y una variedad de maíz. El análisis económico
considera precios con año base 2002.
Los beneficios económicos brutos que
generó la variedad de maíz HV-313 suman 390.9
millones de pesos. La relación beneficio costo (B/C)
es de 6.2, lo significa que por cada peso invertido en la
generación y difusión de esta variedad, el país
obtuvo 6.2 pesos en beneficios económicos. La tasa
interna de retorno (TIR) es 19%.
El uso de la variedad de trigo Salamanca
S75 en la región del Bajío generó beneficios
económicos de 38 mil millones de pesos. La relación
B/C es 84.2. La TIR es 42%. Se obtuvieron beneficios ambientales
debido a su resistencia a las royas, evitándose la
aplicación de fungicidas en 2.5 millones de hectáreas
durante los 30 años en que se ha sembrado. Esto representó
un ahorro de 6,868 millones de pesos a los agricultores de
la región.
Los beneficios económicos brutos obtenidos
por la utilización de la variedad de trigo Júpare
C2001 en el sur de Sonora (Valles del Yaqui y del Mayo), son
de 552.9 millones de pesos. La relación B/C es 13.50.
La TIR es 26.9%. Hubo ahorros por el no uso de fungicida y
no se causó la contaminación ambiental asociada
con su aplicación.
El valor de los beneficios económicos
brutos por el uso de la variedad de trigo Saturno S86 en la
región del Bajío, es de 1,402.4 millones de
pesos. La relación B/C es 8.6; la TIR es 16.7%.
En todos los casos la TIR supera, tanto a
la tasa real de interés 9.5%, como a la tasa de rentabilidad
social del capital libre de riesgo en México que es
de 15.7%. Los indicadores calculados por el INIFAP demuestran
una alta rentabilidad del mejoramiento genético en
maíz y en trigo. Estas son las contribuciones del INIFAP
al desarrollo económico de México, a través
de tres variedades de trigo y una de maíz. A las cuales
el CIMMYT hizo aportaciones, llevando a cabo la formación
de los progenitores, lo que significó un ahorro significativo
en gastos de investigación y tiempo para el INIFAP.
Estudio de mercado del maíz
en el Estado de México
Los resultados indican que el Estado de México aporta
el 10% de la producción nacional, los agricultores
operan en condiciones difíciles. El 85% de agricultores
usa semilla criolla; los procesadores consideran las características
de los criollos poco aceptables, el 40 % del maíz consumido
en el estado es importado de otros mercados. Existen problemas
para transferir la semilla mejorada y reproducida con fondos
públicos a organizaciones con la infraestructura y
la capacidad para multiplicar dicha semilla. Los principales
mercados al mayoreo son el de maíz blanco para la producción
de tortilla y el de forraje para ganado. Las cadenas de valor
de maíz “especializado” incluyen los maíces
de color (azul, rojo o rosado), el maíz pozolero, la
hoja para tamal, y los elotes. Las barreras para la aceptación
del maíz en los principales mercados, están
relacionadas con la calidad del germoplasma local, el manejo
postcosecha, y las cuestiones socioeconómicas.
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Prólogo

Resumen ejecutivo
Introducción
El CIMMYT en el
contexto mundial
México
y el CIMMYT

Referencias
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