| Aldea del Milenio celebra una buena
cosecha
El maíz del CIMMYT ayuda a los aldeanos
a cuadruplicar sus rendimientos.
Aquí vemos a Euniah Akinyi Ogola,
feliz con su cosecha, en compañía del Ministro
de Salud de Kenia, el excelentísimo Charity Ngilu,
quien opina que si la experiencia de Sauri pudiera repetirse
en toda Kenia, el país no tendría ningún
problema para cumplir el primer objetivo de desarrollo del
Milenio, de reducir a la mitad el porcentaje de personas que
viven en pobreza extrema y padecen hambre para el 2015. |
La emoción era patente. Y no era para menos.
"¡La última que vimos maíz como éste
fue en los 70!", exclamó Euniah Akinyi Ogola, mientras
sostenía sus mazorcas recién cortadas –cuya
longitud era casi del tamaño de su antebrazo– y los
5,000 habitantes de la aldea Bar Sauri, en Kenia occidental, celebraban
el levantamiento de su cosecha de maíz.
Euniah es habitante de la primera "aldea del
milenio" del mundo, uno de los componentes del Proyecto del
Milenio de la ONU. Este proyecto espera demostrar que con poca inversión
y apoyo, es completamente posible salvar a la gente del hambre y
encaminarla hacia la prosperidad. Uno de los primeros pasos en el
proceso de cinco años es erradicar el hambre mejorando la
agricultura de la aldea.
Con el agotamiento de los subsidios del estado para
los pequeños agricultores en la década de los 80 y
los cambios en los programas agrícolas en los 90, muchas
aldeas kenianas presenciaron un descenso vertiginoso en la producción
de maíz. Cuando comenzó el proyecto de la aldea, en
2004, la mayoría de los agricultores en Sauri tenían
buenas cosechas, de una tonelada de maíz por hectárea,
cantidad insuficiente para sostener una familia si había
que esperar hasta la cosecha del siguiente ciclo de cultivo. La
escasez de maíz –producto básico alimenticio–,
junto con la malaria y el VIH-SIDA, constituían un verdadero
obstáculo para que los habitantes de la localidad pudieran
mejorar su estilo de vida.
Aldeanos del Milenio y Alpha Diallo (centro
a la derecha) con las variedades del CIMMYT que los agricultores
sembraron y que produjeron abundante cosecha. |
Para atender el acuciante problema del hambre, Pedro
Sánchez, co-presidente del Grupo de Trabajo para el Proyecto
del Milenio de la ONU, y sus colaboradores introdujeron dos híbridos
de maíz en la aldea. Sembradas en 300 hectáreas, ambas
variedades son resultado del proyecto sobre Maíz Resistente
a Factores Desfavorables para África (AMS), del CIMMYT, patrocinado
por IFAD, SIDA, BMZ y la Fundación Rockefeller.
"Estamos en busca de las mejores variedades de
maíz en Kenia", comenta Sánchez, quien no quiso
correr riesgos al seleccionar maíz para los agricultores
de Sauri". Además de nueva semilla de maíz, los
aldeanos recibieron fertilizante, y se les mostró la forma
adecuada de sembrar y atender su cultivo. Mucho trabajo y buenas
lluvias completaron el cuadro, cuyo resultado fue una cosecha de
cuatro toneladas por hectárea, que asombró a los aldeados,
la gente del proyecto y observadores de diversos lugares.
En el reciente festival de la cosecha, la directora
executiva de la UNICEF Anne Veneman y el profesor Jeffry Sachs,
enviado especial del programa Objetivos de Desarrollo del Milenio,
elogiaron el éxito de la aldea. Sachs dijo que, como parte
del proyecto, trabajarán ahora con los aldeanos en la construcción
de instalaciones de almacenamiento seguras para sus cosechas, presentes
y futuras, y que comenzarán a sembrar más hortalizas
y otros cultivos de gran valor.
Alpha Dialo, líder del proyecto AMS, dice que
se siente muy contento de que las variedades del CIMMYT contribuyan
a lograr los objetivos de desarrollo del Milenio. “Los híbridos
son de alto rendimiento, pero son capaces también de resistir
las enfermedades y otros factores adversos del medio ambiente, gracias
a nuestras actividades de mejoramiento dirigidas a comunidades específicas,
a largo plazo”, finaliza.
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