CIMMYT E-Boletín, vol 2 no. 9, septiembre de 2005

Aldea del Milenio celebra una buena cosecha

El maíz del CIMMYT ayuda a los aldeanos a cuadruplicar sus rendimientos.

Aquí vemos a Euniah Akinyi Ogola, feliz con su cosecha, en compañía del Ministro de Salud de Kenia, el excelentísimo Charity Ngilu, quien opina que si la experiencia de Sauri pudiera repetirse en toda Kenia, el país no tendría ningún problema para cumplir el primer objetivo de desarrollo del Milenio, de reducir a la mitad el porcentaje de personas que viven en pobreza extrema y padecen hambre para el 2015.

La emoción era patente. Y no era para menos. "¡La última que vimos maíz como éste fue en los 70!", exclamó Euniah Akinyi Ogola, mientras sostenía sus mazorcas recién cortadas –cuya longitud era casi del tamaño de su antebrazo– y los 5,000 habitantes de la aldea Bar Sauri, en Kenia occidental, celebraban el levantamiento de su cosecha de maíz.

Euniah es habitante de la primera "aldea del milenio" del mundo, uno de los componentes del Proyecto del Milenio de la ONU. Este proyecto espera demostrar que con poca inversión y apoyo, es completamente posible salvar a la gente del hambre y encaminarla hacia la prosperidad. Uno de los primeros pasos en el proceso de cinco años es erradicar el hambre mejorando la agricultura de la aldea.

Con el agotamiento de los subsidios del estado para los pequeños agricultores en la década de los 80 y los cambios en los programas agrícolas en los 90, muchas aldeas kenianas presenciaron un descenso vertiginoso en la producción de maíz. Cuando comenzó el proyecto de la aldea, en 2004, la mayoría de los agricultores en Sauri tenían buenas cosechas, de una tonelada de maíz por hectárea, cantidad insuficiente para sostener una familia si había que esperar hasta la cosecha del siguiente ciclo de cultivo. La escasez de maíz –producto básico alimenticio–, junto con la malaria y el VIH-SIDA, constituían un verdadero obstáculo para que los habitantes de la localidad pudieran mejorar su estilo de vida.

Aldeanos del Milenio y Alpha Diallo (centro a la derecha) con las variedades del CIMMYT que los agricultores sembraron y que produjeron abundante cosecha.

Para atender el acuciante problema del hambre, Pedro Sánchez, co-presidente del Grupo de Trabajo para el Proyecto del Milenio de la ONU, y sus colaboradores introdujeron dos híbridos de maíz en la aldea. Sembradas en 300 hectáreas, ambas variedades son resultado del proyecto sobre Maíz Resistente a Factores Desfavorables para África (AMS), del CIMMYT, patrocinado por IFAD, SIDA, BMZ y la Fundación Rockefeller.

"Estamos en busca de las mejores variedades de maíz en Kenia", comenta Sánchez, quien no quiso correr riesgos al seleccionar maíz para los agricultores de Sauri". Además de nueva semilla de maíz, los aldeanos recibieron fertilizante, y se les mostró la forma adecuada de sembrar y atender su cultivo. Mucho trabajo y buenas lluvias completaron el cuadro, cuyo resultado fue una cosecha de cuatro toneladas por hectárea, que asombró a los aldeados, la gente del proyecto y observadores de diversos lugares.

En el reciente festival de la cosecha, la directora executiva de la UNICEF Anne Veneman y el profesor Jeffry Sachs, enviado especial del programa Objetivos de Desarrollo del Milenio, elogiaron el éxito de la aldea. Sachs dijo que, como parte del proyecto, trabajarán ahora con los aldeanos en la construcción de instalaciones de almacenamiento seguras para sus cosechas, presentes y futuras, y que comenzarán a sembrar más hortalizas y otros cultivos de gran valor.

Alpha Dialo, líder del proyecto AMS, dice que se siente muy contento de que las variedades del CIMMYT contribuyan a lograr los objetivos de desarrollo del Milenio. “Los híbridos son de alto rendimiento, pero son capaces también de resistir las enfermedades y otros factores adversos del medio ambiente, gracias a nuestras actividades de mejoramiento dirigidas a comunidades específicas, a largo plazo”, finaliza.

 
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September, 2005