CIMMYT E-Boletín, vol 2 no. 9, septiembre de 2005

En el nuevo laboratorio de calidad, en Ciudad Obregon, Peña examina los resultados arrojados por el mixógrafo, los cuales le indicarán el grado de elasticidad de la masa.


Análisis cualitativo de trigo

El laboratorio de calidad de trigo del CIMMYT se expande y se actualiza, para satisfacer la creciente demanda de trigo para diversos usos en la elaboración de alimentos

Si usted vive en el Oriente Medio o el norte de África, probablemente come cuscús. El chapati, un tipo de pan plano, acompaña a los alimentos en la India. En China, muchas personas incluyen tallarines en su dieta. Tan variados como son estos alimentos, todos ellos están hechos a base trigo, pero, para que se les considere "de buena calidad", es necesario que reúnan distintas características; esto es, que el trigo sea adecuado tanto para la molienda como para hornear los productos en los cuales se empleará. El CIMMYT trabaja para hacer llegar a los agricultores del mundo trigo que será de utilidad en sus respectivas regiones; recientemente ha expandido su capacidad para satisfacer la creciente demanda, que en los países en desarrollo es de aproximadamente 300 millones de toneladas por año.

"Para que una variedad sea buena, tanto para el agricultor como para el consumidor, hay que considerar el rendimiento, la resistencia a las enfermedades y la calidad", comenta Roberto J. Peña, Jefe de Calidad de Grano en el CIMMYT, quien Peña trabaja con mejoradores en el Centro y con programas nacionales de todo el mundo para realizar pruebas de calidad. Características como el rendimiento y la resistencia a enfermedades son evidentes en la cosecha; sin embargo, para determinar las características cualitativas (contenido de almidón y elasticidad), tienen que realizarse complejas y prolongadas pruebas. Estas difíciles tareas se han simplificado con un nuevo laboratorio y modernas tecnologías.

En China, hoy día uno de los principales países participantes en la calidad de trigo, crece más y más el interés en ésta a medida que aumenta su producción nacional de pan y pastas. Aquí Peña manipula una porción de masa durante un curso que impartió este verano en Urumqi, Provincia Xinjiang.

Para reducir el tiempo empleado en la selección de características de calidad, el CIMMYT equipó un laboratorio en Ciudad Obregón, en el noroeste de México, además del que existe en la sede. Ahora es posible seleccionar para calidad miles de líneas de trigo inmediatamente después de ser cosechadas en Obregón. Los mejoradores de trigo pueden ver los resultados antes de sembrar la siguiente serie de líneas. Identificar por anticipado las características de calidad adecuadas en el proceso de mejoramiento ahorrará tiempo, dinero y extensión de terreno, ya que será más fácil para los mejoradores sembrar únicamente trigo de alta calidad y con todas las características que les interesan.

Peña planea aprovechar técnicas como los análisis por espectroscopía infrarroja cercana (NIR) y la selección asistida por marcadores (MAS), a fin de aumentar la eficiencia en las pruebas de calidad. "Con la selección de miles de líneas en forma sencilla, podemos tener una clara idea de cuáles no van a ser útiles. Estamos implementando tecnología de vanguardia para mejorar la calidad de los productos finales a base de trigo", señala.

La espectroscopía infrarroja cercana puede aplicarse en la evaluación de textura del grano, almidón, proteína, elasticidad y contenido de minerales. Al observar estos atributos es posible saber si el medio ambiente o las prácticas agronómicas afectaron la calidad. Todo esto sin tener que moler el grano, formar la masa y, por último, hornear el producto. Cuando se terminen las pruebas, se podrá sembrar semilla del mismo grano y los mejoradores sabrán qué esperar.

Si se utilizan los datos del laboratorio de biología molecular del CIMMYT, obtenidos mediante la selección asistida por marcadores, Peña y su equipo de trabajo podrán observar rápidamente el ADN de una línea en particular y determinar si ciertos genes están presente o no. Asimismo, podrán identificar cuáles genes tienen una función importante en la definición de la calidad y determinar si el contenido de proteína del grano es alto o bajo. Por ejemplo, si contiene elevados niveles proteína, la masa tendrá más elasticidad. En el futuro esperan comenzar a realizar pruebas para detectar la presencia de genes específicos asociados con la eficiencia en la molienda y las propiedades del almidón.

Al continuar seleccionando para calidad, el CIMMYT espera que los agricultores puedan cultivar trigo con calidad alimenticia, ya sea para cuscús, chapati o pan de caja.

Para más información, póngase en conatacto con Roberto J. Peña (j.pena@cgiar.org).

 
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