CIMMYT E-Boletín, vol 3 no. 11, Noviembre 2006

Ceín Hernández Torres, del poblado Querétaro en la región La Frailesca, Chiapas, en el sureste de México, y sus hermanos prefieren sembrar variedades de polinización libre como “San Gregorio”, que muestran aquí, en lugar de híbridos, porque si se aplican buenas prácticas las variedades producen altos rendimientos y grano de buena calidad que los agricultores conservan y utilizan como semilla en ciclos subsecuentes.

¿Está desapareciendo la diversidad del maíz criollo en México?

Estudios realizados por el CIMMYT indican que las razas criollas de maíz en una importante zona del estado mexicano de Chiapas han sido sustituidas por híbridos y otras variedades mejoradas, como resultado de la labor de los programas estatales para promover una agricultura moderna y más productiva.

“Prácticamente han desaparecido las razas criollas de maíz en La Frailesca”, comenta el asistente de investigación Dagoberto Flores al referirse a una vasta región agrícola y comercial en el sur del estado de Chiapas, en el sureste de México. “En 2000, se sembró 90% de la superficie con variedades mejoradas de polinización libre (VPL) y variedades criollas; ahora la distribución es probablemente 90% de híbridos, 5% de razas criollas y 5% de VPL. La práctica tradicional de intercambiar semilla casi ha desaparecido”.

Flores, que se ha entrevistado con cientos de agricultores mexicanos en los 23 años que lleva trabajando en el CIMMYT, colabora con el estudiante de doctorado Joost van Heerwaarden en un estudio pormenorizado de movimiento de genes entre las variedades de maíz en La Frailesca y varias otras zonas de esa región de México. El estudio combina representaciones gráficas con sistemas de información geográfica, entrevistas con agricultores para saber qué tipos de maíz cultivan ellos y sus vecinos, análisis genéticos de semilla de esos tipos de maíz con el uso de marcadores de ADN y complejos modelos informáticos de probables desplazamientos de polen entre campos adyacentes.

¿Cuál es el propósito? Para entender qué sucede cuando los híbridos o las VPL mejoradas son introducidas en zonas donde se cultivan razas criollas. “Estamos tratando de ser un poco más precisos en el debate acerca de la diversidad", señala van Heerwaarden. “Puede haber diversidad; es decir, hay dos cosas diferentes, pero ¿en qué grado difieren y cuán significativa o útil es la diferencia? Si la diversidad que existe ahora es resultado de miles de años de selección por parte de los agricultores, entonces el hecho de que se pierda será más significativo que si se pierde algo que se adquirió recientemente".

En esta región el CIMMYT ha efectuado extensos estudios sobre la diversidad del maíz y la forma en que los agricultores manejan la semilla, pero al parecer ambos cambian a medida que cambian la demografía, las políticas y la economía. La Frailesca provee algo parecido a un “laboratorio” donde muchos de esos cambios ocurren sobre todo con rapidez. Cerca de la zona montañosa donde se gestó el levantamiento Zapatista y la puerta de entrada para inmigrantes centroamericanos indocumentados, en La Frailesca predomina la cría de ganado y el cultivo de café; sin embargo, el maíz proporciona alimentos e ingresos adicionales por la venta de grano. La pobreza prevalece en las comunidades locales y muchos hombres en edad de trabajar emigran a los Estados Unidos, con frecuencia dejando a las mujeres y a las personas mayores a cargo de los campos.

Hasta hace poco, los agricultores cultivaban sobre todo variedades criollas mejoradas localmente, que producían un mejor tipo de grano para hacer tortillas y preparar algunos otros de sus alimentos favoritos, pero cuyos rendimientos eran relativamente bajos. Hace menos de una década, muchos de ellos cambiaron a maíz híbrido mejorado, por conducto de un programa estatal que ofrece semilla y otros insumos (p.ej. fertilizantes y pesticidas) y servicios (asesoría técnica y seguro de pérdidas) a crédito, cuyo monto pagan al recoger la cosecha. El uso de híbridos varía radicalmente de una temporada a otra. El riesgo es un factor determinante para los agricultores, comenta Flores: “En un año bueno, vale la pena sembrar híbridos, ya que la ganancia promedio es de 80% más que si se siembra una variedad criolla.” El problema es cuando tienes un año malo, como los recientes en que ha habido huracanes y sequías. Invertir en semilla y otros insumos expone a los agricultores a sufrir pérdidas que muchos de ellos no están en posibilidades de afrontar.

Un factor importante es que los agricultores pueden guardar y volver a sembrar semilla de VPL, sea mejorada o criolla, sin que haya pérdidas de rendimiento u otras cualidades, mientras que cuando se trata de híbridos, hay que comprar semilla nueva cada ciclo para obtener altos rendimientos. Las razas criollas se encuentran con más frecuencia a alturas más elevadas y entre personas de extracción indígena. Hombres y mujeres difieren también en los tipos de maíz que prefieren, dice Flores: “Para los hombres el rendimiento es importante, pero las mujeres valoran las características cualitativas, como por ejemplo, que tenga buena calidad para hacer tortillas o que se utilice menos combustible para cocerlo."

Flores y Heerwaarden han observado que los agricultores suelen sembrar diversos tipos de maíz (híbridos, criollos y VPL mejoradas) en sus campos y es posible que en los campos aledaños haya otras variedades o híbridos. Es probable que exista un considerable movimiento de genes entre estos diferentes tipos, según van Heerwaarden: “Muchas de las variedades que los agricultores llaman razas criollas o que manejan como tales son en realidad variedades mejoradas recicladas."

Van Heerwaarden espera finalizar su estudio en enero de 2007. Las cambiantes circunstancias en el sureste mexicano, la relativa improductividad del cultivo de maíz y la migración de los jóvenes de la región podrían augurar grandes cambios en la diversidad genética del maíz en los campos de los agricultores. En las zonas de tierras bajas, según Flores, algunos agricultores han abandonado totalmente el maíz y con la ayuda de subsidios financian la cría de ganado. Los resultados de la investigación de Heerwaarden darán una mejor idea del estado que guarda la diversidad del maíz, así como de los costos de conservación, ya que los habitantes de las zonas rurales esperan salir de la pobreza con la ayuda de variedades mejoradas, la diversificación de la agricultura u otras opciones que mejoren sus condiciones de vida.

Si desea más información, póngase en contacto con Jonathan Hellin, Especialista en pobreza (j.hellin@cgiar.org)

 
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