CIMMYT E-Boletín, vol 3 no. 10, Octubre 2006

La amenaza de la roya del trigo

La Iniciativa Mundial de la Roya se enfrenta a un peligro actual.

Cuando científicos especialistas en trigo y legisladores se reunieron en Alejandría, Egipto, a principios de este mes, uno podría haberse perdonado por pensar que se había declarado una guerra. Y así es. Los científicos lanzan una ofensiva contra la roya del tallo del trigo, un viejo enemigo de los agricultores que amenaza con volver.

Palabras como emergencia, desastre, catástrofe y devastación se pronunciaron durante la conferencia para describir los estragos que una epidemia de la enfermedad fúngica, también conocida como roya negra, podría causar en la seguridad alimentaria y la economía del mundo. “Es ésta una amenaza mundial...”, dijo el Director General del CIMMYT, Masa Iwanaga, durante el Primer Taller Internacional de la Iniciativa Mundial de la Roya (Global Rust Initiative, GRI), del 9 al 11 de octubre. “Existe un verdadero riesgo de que se produzca una epidemia en África, Asia y en el Continente Americano, que debe evitarse antes de que cause daños irreparables y sufrimiento humano", señaló Mahmoud Solh, Director General del Centro Internacional para la Investigación Agrícola en Zonas Áridas (International Center for Agricultural Research in the Dry Areas, ICARDA). Pruebas preliminares en campos de Kenia indicaron que hay muchas más variedades de trigo proclives al ataque de la roya de las que se había creído.

La Iniciativa Mundial de la Roya—un consorcio coordinado por el CIMMYT e ICARDA, en el que participan institutos de investigación agrícola de más de 30 países—se valdrá de los conocimientos científicos y de la cooperación mundial como su principal arma para combatir esta enfermedad. Entre las tácticas se cuentan la vigilancia en todo el mundo de las razas virulentas del hongo de la roya del tallo (Puccinia graminis) –"ensayos trampa", es decir, pequeñas parcelas donde se plantará trigo susceptible a la nueva enfermedad–, que ya se han adoptado en los países que están en riesgo en África, el Oriente Medio y sur de Asia); centrar la investigación en genes de resistencia y utilizarlos en los programas de mejoramiento; y acelerar la multiplicación de semilla y la distribución de nuevas especies resistentes. “Básicamente tendremos que reemplazar toda la producción de trigo en el mundo", señala Rick Ward, coordinador de la GRI e investigador de trigo del CIMMYT.

No es una tarea sencilla. Los agricultores y los mejoradores seleccionan variedades de trigo por su alto rendimiento y su capacidad de resistir plagas y enfermedades, pero también por propiedades como el color de grano, el periodo de maduración y la calidad de panificación, y la GRI deberá tener esto en mente al llevar a cabo la tarea que se propone. Además, las preferencias varían dependiendo de la región; a menudo dependen de la forma en que el trigo llega a los consumidores. Tendrá que atenderse también la distribución de la semilla.

Los síntomas de la roya se manifiestan primeramente en forma de pústulas de color naranja intenso en los tallos tiernos. Si no se aplican fungicidas en el menor tiempo posible, los sembradíos se convierten en intrincadas masas de tallos negros y grano chupado, que no alcanza a llenarse. Si las infecciones son graves arruinan toda la cosecha. Una nueva variante del hongo, Ug99, ha hecho su aparición en los sembradíos de trigo harinero en Kenia y Etiopía, y los pequeños agricultores sin recursos, que no pueden adquirir fungicidas, están perdiendo rápidamente la batalla contra la roya del tallo.

Hasta que los agricultores puedan disponer de nuevas variedades resistentes, Ward dice que parte de los recursos de la GRI se destinarán al establecimiento de un régimen dinámico de aplicación de fungicidas para eliminar los lugares de mayor incidencia antes de que se propague la enfermedad. “Una epitifia de roya del tallo es parecida a un incendio en el bosque, que, si no se extingue, se vuelve sumamente difícil de controlar", dice.

Los científicos que acudieron a la reunión en Alejandría se sintieron aliviados al escuchar que de la selección de 12,000 variedades de trigo, coordinada por la GRI, ya se han identificado algunas que podrían resistir el ataque de Ug99. Trajeron estas buenas noticias investigadores de Njoro, una estación experimental de materiales para tierras altas del Instituto Keniano de Investigación Agrícola (Kenya Agricultural Research Institute, KARI) y de la estación Melkasa del Instituto Etíope de Investigación Agrícola (Ethiopian Institute of Agricultural Research, EIAR). Se está agilizando la multiplicación de las variedades prometedoras para hacerlas llegar cuanto antes a las agricultores. Ward anunció que en lo sucesivo la GRI utilizará mejoramiento molecular, con lo cual el proceso se llevará a cabo en menos tiempo.

Pero incluso con tecnologías modernas de mejoramiento y comunicación, el éxito de la GRI dependerá del espíritu de cooperación internacional para combatir los flagelos que amenazan la seguridad alimentaria mundial.

Si desea más información, póngase en contacto con r.ward@cgiar.org
www.globalrust.org

V. también: El cultivo mundial de trigo amenazado por una nueva enfermedad

 
Octubre
En el CIMMYT seguimos mejorando trigo

Si no hay maíz, no hay alimentos

Arriba

October, 2006