CIMMYT E-Boletín, vol 4 no. 8, Agosto 2007

La labranza cero gana adeptos entre los productores de trigo de invierno en Turquía

Los ensayos de cero labranza en los sistemas de producción en zonas de temporal donde se practica la labranza muestran a los pequeños agricultores de las planicies de Anatolia la manera de duplicar sus cosechas.

Corriente de aire que arrastra la capa del suelo en los campos donde se realizan los ensayos de labranza cero
en la finca Ilci Cicekdagi.

Muzzafer Avci es agrónomo y trabaja en el Instituto de Investigación Agrícola en la Zona Central de Turquía del Ministerio de Agricultura. En años recientes, ha estado trabajando con el agrónomo especialista en trigo del CIMMYT Ken Sayre, y con el tiempo se ha convertido en promotor de la labranza cero —siembra directa de un cultivo en los residuos de uno anterior, sin arar el suelo— para el trigo de invierno de temporal, un importante producto para los pequeños agricultores en la meseta de Anatolia. El día de hoy concluye una proyección de los efectos de la sequía para el Ministerio y conduce tres horas, el tiempo que tarda en trasladarse desde la zona oriente de Ankarato a la finca Ilci Cicekdagi, donde la Embajada Real de los Países Bajos en Turquía ha destinado recursos para que se efectúen ensayos de cero labranza.

En la Meseta de Anatolia el tamaño de una explotación suele ser de menos de 10 hectáreas. Los productores de trigo logran apenas una sola cosecha cada segundo ciclo en cada uno de sus terrenos. La siembra se realiza en otoño, antes de la llegada del invierno. El trigo germina rápidamente, permanece aletargado mientras dura el invierno y madura en el verano. Después de recoger la cosecha dejan que el terreno descanse durante un año antes de volver a sembrar trigo. En ese tiempo, los agricultores remueven la maleza dos o tres veces. Aunque el periodo es prolongado y uno podría suponer que eso ayuda a conservar o mejorar la fertilidad del suelo, las cosechas típicas de trigo en las explotaciones son de apenas 2 toneladas por hectárea, muy por debajo del potencial genético del cultivo. A medida que los suelos han ido agotándose, volviéndose improductivos, el sistema de producción de trigo de invierno, altamente productivo en otros tiempos, ha ido haciéndose cada vez más dependiente de los fertilizantes y ha terminado por convertirse en un sistema no sustentable.

Finca modelo promueve la cero labranza

Carla Konsten, Asesora Agrícola, de la Embajada Real de los Países Bajos (derecha) en Ankara, en el campo con
Muzzafer Avci, Agrónomo, Instituto de Investigación
Agrícola en la Zona Central, Ankara.

Una antigua finca del Estado que hace poco fue privatizada, la finca Ilci Cicekdagi no es un lugar común. Abarca 1,700 hectáreas y apoya la agricultura moderna y diversificada, que incluye productos lácteos y ganado vacuno y ovino, además de numerosos cultivos, entre ellos, el trigo. El propietario y los administradores de la finca creen que tienen la responsabilidad de ayudar a los pequeños agricultores con menos recursos de la zona. Es por eso que ellos efectúan demostraciones y recorridos por el campo para la comunidad local. El director de la finca Nedim Tabak dice que espera que ésta se convierta en un modelo para los agricultores locales. Está orgulloso de sus ensayos de cero labranza y los muestra a Avci y a Carla Konsten, Asesora Agrícola, de la Embajada Real de los Países Bajos en Ankara. Los Países Bajos, Canadá y Australia han financiado proyectos piloto de cero labranza en Turquía en los dos últimos años y los representantes de aquellas agencias patrocinadoras están complacidos con los resultados. "Es obvio que esta tecnología beneficiará a los agricultores de la Meseta de Anatolia", señala Avci, quien aprendió sobre labranza cero de primera mano en un curso que acerca de ésta impartió el CIMMYT .

Mufit Kalayci (centro) asesora a más agrónomos jóvenes, Erdinc Savalsli y Oguz Onder en el Instituto de Investigación Agrícola de Anatolia, Eskisehir, Tuquía.

El agrónomo Mufit Kalayci, ya retirado, que trajo de vuelta, hace poco, al Centro de Investigación Agrícola de Anatolia en Eskisiher, Turquía, a un nuevo equipo de asesores, aprecia el valor de la labranza cero en los sistemas irrigados e intensivos donde se siembra más de un cultivo al año, pero se muestra escéptico respecto a utilizarla en los campos de trigo de temporal. "No creo que pueda retener suficiente humedad durante el periodo de descanso", comenta. Por esa razón, uno de los objetivos del experimento de cero labranza consistía en verificar si sería posible sembrar un segundo cultivo, que no fueran malezas, durante la temporada en que el terreno descansa. La respuesta a esta pregunta llegará en los años que vienen.

Cero labranza: Muchas ventajas
Por supuesto, el uso de la labranza cero y la retención de residuos en la superficie del suelo hace más que simplemente capturar y mantener la humedad del suelo. Las prácticas aminoran los costos de producción y la quema de combustible, y ayuda a evitar la erosión de la capa del suelo ocasionada por los fuertes vientos que suelen azotar la Meseta durante la temporada de descanso de los terrenos. La eliminación de la labranza continua para enterrar las malezas también contribuirá a conservar la estructura del suelo, ya que recibe mayor oxigenación y permite que el agua se filtre. En los ensayos de cero labranza se han obtenido rendimientos, en las parcelas de demostración, de más de 4 toneladas por hectárea, el doble de lo que los agricultores cosechan actualmente.

Tabak dice que sus ensayos se sembraron fuera de tiempo por falta de acceso oportuno a una sembradora de cero labranza. Para el siguiente ciclo planea modificar una de las sembradoras en la finca. Ya algunos agricultores de la localidad han visto sus parcelas de prueba y dijeron que ensayarán también la labranza cero la temporada que viene.

Para más información: Julie Nicol, Nematóloga Especialista en Trigo (j.nicol@cgiar.org)

La labor que se realiza Turquía es una de las muchas historias que tienen que ver con la participación del CIMMYT en el ensayo y la promoción de las prácticas de conservación de recursos con agricultores de todo el mundo en desarrollo. Le mostramos aquí algunos ejemplos de otras iniciativas:

Comparación de métodos de labraza
Un nuevo experimento, en el que se controla la precisión del riego, arroja datos duros acerca de los beneficios que se pueden obtener al cultivar trigo con cero labranza.

Frenar la pérdida de la fertilidad de los suelos africanos
El agricultor Hendrixious Zvamarima, del poblado de Shamva, Povincia Central Mashonaland, Zimbabue, vio a su vecino que, en lugar de preparar el terreno, plantó su maíz directamente en el suelo sin arar y sobre los residuos del cultivo del año anterior. “Estaba perdiendo mi tiempo usando el arado,” –cuenta Zvamarima– “así que decidí probar los nuevos métodos

Cuando papá dijo que no
Un arriegado cambio realizado por parte de un joven agricultor en la India ha cambiado su vida y la de su padre.

Un llamado para conservar los recursos en México
Agricultores michoacanos están cambiando a la agricultura de conservación.

 
Agosto
Orgullo y pragmatismo sostienen al maíz gigante de México

La revolución genética continúa en el CIMMYT

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August, 2007