La labranza cero gana adeptos entre
los productores de trigo de invierno en Turquía
Los ensayos de cero labranza en los sistemas de
producción en zonas de temporal donde se practica la labranza
muestran a los pequeños agricultores de las planicies de
Anatolia la manera de duplicar sus cosechas.

Corriente de aire que arrastra la capa del
suelo en los campos donde se realizan los ensayos de labranza
cero
en la finca Ilci Cicekdagi. |
Muzzafer Avci es agrónomo y trabaja en el Instituto
de Investigación Agrícola en la Zona Central de Turquía
del Ministerio de Agricultura. En años recientes, ha estado
trabajando con el agrónomo especialista en trigo del CIMMYT
Ken Sayre, y con el tiempo se ha convertido en promotor de la labranza
cero —siembra directa de un cultivo en los residuos de uno
anterior, sin arar el suelo— para el trigo de invierno de
temporal, un importante producto para los pequeños agricultores
en la meseta de Anatolia. El día de hoy concluye una proyección
de los efectos de la sequía para el Ministerio y conduce
tres horas, el tiempo que tarda en trasladarse desde la zona oriente
de Ankarato a la finca Ilci Cicekdagi, donde la Embajada Real de
los Países Bajos en Turquía ha destinado recursos
para que se efectúen ensayos de cero labranza.
En la Meseta de Anatolia el tamaño de una explotación
suele ser de menos de 10 hectáreas. Los productores de trigo
logran apenas una sola cosecha cada segundo ciclo en cada uno de
sus terrenos. La siembra se realiza en otoño, antes de la
llegada del invierno. El trigo germina rápidamente, permanece
aletargado mientras dura el invierno y madura en el verano. Después
de recoger la cosecha dejan que el terreno descanse durante un año
antes de volver a sembrar trigo. En ese tiempo, los agricultores
remueven la maleza dos o tres veces. Aunque el periodo es prolongado
y uno podría suponer que eso ayuda a conservar o mejorar
la fertilidad del suelo, las cosechas típicas de trigo en
las explotaciones son de apenas 2 toneladas por hectárea,
muy por debajo del potencial genético del cultivo. A medida
que los suelos han ido agotándose, volviéndose improductivos,
el sistema de producción de trigo de invierno, altamente
productivo en otros tiempos, ha ido haciéndose cada vez más
dependiente de los fertilizantes y ha terminado por convertirse
en un sistema no sustentable.
Finca modelo promueve la cero
labranza

Carla Konsten, Asesora Agrícola,
de la Embajada Real de los Países Bajos (derecha) en
Ankara, en el campo con
Muzzafer Avci, Agrónomo, Instituto de Investigación
Agrícola en la Zona Central, Ankara. |
Una antigua finca del Estado que hace poco fue
privatizada, la finca Ilci Cicekdagi no es un lugar común.
Abarca 1,700 hectáreas y apoya la agricultura moderna y diversificada,
que incluye productos lácteos y ganado vacuno y ovino, además
de numerosos cultivos, entre ellos, el trigo. El propietario y los
administradores de la finca creen que tienen la responsabilidad de
ayudar a los pequeños agricultores con menos recursos de la
zona. Es por eso que ellos efectúan demostraciones y recorridos
por el campo para la comunidad local. El director de la finca Nedim
Tabak dice que espera que ésta se convierta en un modelo para
los agricultores locales. Está orgulloso de sus ensayos de
cero labranza y los muestra a Avci y a Carla Konsten, Asesora Agrícola,
de la Embajada Real de los Países Bajos en Ankara. Los Países
Bajos, Canadá y Australia han financiado proyectos piloto de
cero labranza en Turquía en los dos últimos años
y los representantes de aquellas agencias patrocinadoras están
complacidos con los resultados. "Es obvio que esta tecnología
beneficiará a los agricultores de la Meseta de Anatolia",
señala Avci, quien aprendió sobre labranza cero de primera
mano en un curso que acerca de ésta impartió el CIMMYT
.

Mufit Kalayci (centro) asesora a más
agrónomos jóvenes, Erdinc Savalsli y Oguz Onder
en el Instituto de Investigación Agrícola de
Anatolia, Eskisehir, Tuquía. |
El agrónomo Mufit Kalayci, ya retirado, que
trajo de vuelta, hace poco, al Centro de Investigación Agrícola
de Anatolia en Eskisiher, Turquía, a un nuevo equipo de asesores,
aprecia el valor de la labranza cero en los sistemas irrigados e
intensivos donde se siembra más de un cultivo al año,
pero se muestra escéptico respecto a utilizarla en los campos
de trigo de temporal. "No creo que pueda retener suficiente
humedad durante el periodo de descanso", comenta. Por esa razón,
uno de los objetivos del experimento de cero labranza consistía
en verificar si sería posible sembrar un segundo cultivo,
que no fueran malezas, durante la temporada en que el terreno descansa.
La respuesta a esta pregunta llegará en los años que
vienen.
Cero labranza: Muchas ventajas
Por supuesto, el uso de la labranza cero y la retención de
residuos en la superficie del suelo hace más que simplemente
capturar y mantener la humedad del suelo. Las prácticas aminoran
los costos de producción y la quema de combustible, y ayuda
a evitar la erosión de la capa del suelo ocasionada por los
fuertes vientos que suelen azotar la Meseta durante la temporada
de descanso de los terrenos. La eliminación de la labranza
continua para enterrar las malezas también contribuirá
a conservar la estructura del suelo, ya que recibe mayor oxigenación
y permite que el agua se filtre. En los ensayos de cero labranza
se han obtenido rendimientos, en las parcelas de demostración,
de más de 4 toneladas por hectárea, el doble de lo
que los agricultores cosechan actualmente.
Tabak dice que sus ensayos se sembraron fuera de tiempo
por falta de acceso oportuno a una sembradora de cero labranza.
Para el siguiente ciclo planea modificar una de las sembradoras
en la finca. Ya algunos agricultores de la localidad han visto sus
parcelas de prueba y dijeron que ensayarán también
la labranza cero la temporada que viene.
Para más información: Julie
Nicol, Nematóloga Especialista en Trigo (j.nicol@cgiar.org)
La labor que se realiza Turquía es una
de las muchas historias que tienen que ver con la participación
del CIMMYT en el ensayo y la promoción de las prácticas
de conservación de recursos con agricultores de todo el mundo
en desarrollo. Le mostramos aquí algunos ejemplos de otras
iniciativas:
Comparación
de métodos de labraza
Un nuevo experimento, en el que se controla la precisión
del riego, arroja datos duros acerca de los beneficios que se pueden
obtener al cultivar trigo con cero labranza.
Frenar
la pérdida de la fertilidad de los suelos africanos
El agricultor Hendrixious Zvamarima, del poblado de Shamva, Povincia
Central Mashonaland, Zimbabue, vio a su vecino que, en lugar de
preparar el terreno, plantó su maíz directamente en
el suelo sin arar y sobre los residuos del cultivo del año
anterior. “Estaba perdiendo mi tiempo usando el arado,”
–cuenta Zvamarima– “así que decidí
probar los nuevos métodos
Cuando
papá dijo que no
Un arriegado cambio realizado por parte de un joven agricultor en
la India ha cambiado su vida y la de su padre.
Un
llamado para conservar los recursos en México
Agricultores michoacanos están cambiando a la agricultura
de conservación.
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