Frenar la pérdida de
la fertilidad de los suelos africanos
El
agricultor Hendrixious Zvamarima, del poblado de Shamva, Povincia
Central Mashonaland, Zimbabue, vio a su vecino que, en lugar de
preparar el terreno, plantó su maíz directamente en
el suelo sin arar y sobre los residuos del cultivo del año
anterior. “Estaba perdiendo mi tiempo usando el arado,”
–cuenta Zvamarima– “así que decidí
probar los nuevos métodos.”
Desde hace tres años, varios vecinos de
Zvamarima habían tomado parte en las demostraciones organizadas
por el CIMMYT, el Departamento de Investigación y Extensión
Agrícola de Zimbabue (Department of Agricultural Research and
Extension, AREX) y organizaciones locales, como Asistencia para el
Desarrollo de Persona a Persona (Development Aid from People to People,
DAPP). No queriendo quedarse atrás, Zvamarima preparó
sus propios “ensayos” y comparó los efectos de
la siembra directa, el uso de una rastra de dientes para sembrar y,
como control, labranza convencional. Copió el método
que utiliza un joven universitario que visita la zona, se informó
muy bien de todos los tratamientos y, además, de cuánta
mano de obra se necesitaba en cada caso. Cuando los integrandes del
equipo de investigación recientemente visitaron a Shamva para
ver los progresos que había hecho con sus ensayos "oficiales",
Zvamarima muy orgulloso les mostró su experimento y la buena
cosecha que había logrado sembrando directamente y dejando
los residuos del cultivo en la superficie. Obtuvo un beneficio extra:
gastó menos. “Me dio mucho gusto haber podido ahorrar
en mano de obra” –dijo. |
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Más tiempo libre, menos
trabajo pesado
Con financiamiento de la Fundación Rockefeller, el Programa
de Reto del Agua y la Alimentación y el Ministerio Alemán
para la Cooperación Económica y el Desarrollo (BMZ),
el CIMMYT y sus colaboradores han estado ensayando prácticas
que se basan en los principios de la agricultura de conservación–básicamente,
eliminando la labranza y dejando los residuos en la superficie del
terreno. Las actividades en África al sur del Sahara se enfocan
en Malawi, Tanzania, Zambia y Zimbabue, países donde los
sistemas agrícolas a pequeña escala basados en el
maíz son la fuente de la alimentación y la economía
de millones de personas pero que, año tras año, exponen
a los suelos a erosiones severas, a la degradación de su
estructura, y de donde se extraen más nutrientes de los que
se restituyen.
Con las prácticas de la agricultura de conservación
se pueden atender estos problemas a mediano y largo plazo, pero
el gran atractivo comercial para la mayoría de los agricultores
africanos son los considerables aumentos en mano de obra y tiempo,
que ellos pueden dedicar a la producción de cultivos comerciales,
contratar sus servicios fuera de sus explotaciones u otras actividades.
Otros beneficios a mediano plazo incluyen el control
de la erosión y la retención de humedad: los residuos
de los cultivos protegen la superficie del suelo de los efectos
de la lluvia y del sol; las gotas de lluvia desmoronan los terrones,
que bloquean los poros, y el sol evapora la humedad. En una región
donde las constantes y severas sequías marchitan las plantas
de maíz y esto, a la vez, provoca hambruna, los cultivos
se benefician del agua extra que se filtra a través de los
poros y se pierde menos humedad debido a la evaporación.
¿Se alimentará
el ganado con lo que se necesita para la conservación?
Son numerosos los desafíos para difundir ampliamente la adopción
de la agricultura de conservación en África al sur
del Sahara. En muchos lugares hay competencia por los residuos:
los agricultores típicamente alimentan a su ganado y otros
animales con tallos de maíz. En los sistemas de cero labranza
se necesita también un cuidadoso contro1 de las malezas.
Los herbicidas son importantes, sobre todo durante las primeras
etapas, según Christian Thierfelder, posdoctorado de la Universidad
de Hohenheim, Alemania, que trabaja con el CIMMYT en el sur de África.
“Muchos de los agricultores no pueden adquirir o conseguir
insumos (herbicidas, por ejemplo), y necesitan además tener
el equipo y los conocimientos correctos para poder aplicarlos.”

La supervisora de extensión
de AREX Mónica Runyowa dice a Fred Kanampiu, agrónomo
de maíz del CIMMYT en Kenia, que 30 agricultores o
más ensayarán las prácticas de la agricultura
de consevación en Zimuto, Zimbabue, en el siguiente
ciclo de cultivo: “Tendremos un día de campo
en marzo de 2007, y una parcela para hacer evaluaciones en
la temporada de cosecha. También daremos capacitación
sobre el valor de la cubierta orgánica, la importancia
de la labranza cero, el uso de herbicidas y llevaremos un
registro de la precipitación pluvial y las actividades
en el campo." |
La base: sistemas agrícolas
sustentables
Para responder a los desafíos, Pat Wall, agrónomo
del CIMMYT en el sur de África y líder del trabajo
en agricultura de conservación que el Centro realiza en esa
región, señala que los sistemas de maíz a pequeña
escala en la zona actualmente son extractivos y no sustentables:
“Esto significa que hay que trabajar con agricultores, investigadores
y extensionistas para encontrar formas de llevar a la práctica
los principios básicos de la agricultura de conservación
en la comunidad. Significa también que habrá que utilizar
nuestros limitados recursos para catalizar actividades entre una
amplia diversidad de participantes, colegas y colaboradores.”
Uno de esos valiosos colaboradores en la Zona Comunal
Zimuto es Mónica Runyowa, supervisora de extensión
de AREX, que atiende a 6,000 familias campesinas. “El proyecto
de agricultura de conservación ha sido de gran utilidad,
en especial estos ensayos en finca. En vez de solo decirles a los
agricultores qué es lo que tienen que hacer, los dejamos
experimentar, y la respuesta ha sido mucho mejor”. En Zimuto
los suelos son infértiles y las lluvias irregulares. “Este
lugar había recibido únicamente 150 milímetros
de lluvia hasta ahora”, dice Runyowa, mientras nos muestra
unas plantas de maíz que le llegan a la altura de la rodilla,
en un campo en Zimuto. “Aquí se puede ver que en las
parcelas con residuos y siembra directa la germinación fue
bastante buena. En aquellas donde empleamos la práctica tradicional
de los agricultores de arados tirados por bueyes y colocamos manualmente
la semilla, el establecimiento del cultivo no es tan bueno."
Si desea más información, póngase en
contacto con Pat Wall, CIMMYT-Zimbabwe (p.wall@cgiar.org). |